lunes, 15 de enero de 2007

Rodeado por la nada


El estar rodeado de gente le brinda una cierta seguridad a tu ego, se puede llegar a sentir un alivio muy grande cuando piensas que la gente que esta a tu lado en determinado momento sirve para algo. Pero entonces que hacer cuando te das cuenta de por mas gente que haya a tu alrededor estas completamente solo, porque no existe nadie que te escuche en realidad y nadie colma tus expectativas……es complicado llegar a ese punto en que lo único que te rodea es gente, gente que en algún momento de tu vida pensaste conocer pero que ahora te das cuenta de que no eran sinceros contigo, es muy fácil poner la cara y esconder el corazón!!
Lo peor de todo lo anterior es que eso lo sabias desde un inicio pero quisiste hacerte ilusiones con la gente, querías sentirte de alguna forma satisfecho, pero lógicamente presagiabas en cruel final que estaba esperando por ti y ahora estas como al inicio confundido y poco aturdido pero con la enorme certeza de que puedes continuar adelante sin sentir pena por lo que paso porque al final fue una experimentación en la que nadir salio lastimado (tu porque sabias con antelación lo que te deparaba eso y la gente porque quien puede salir lastimado cuando no entrega el corazón?) y en la que confirmaste tus temores de la gente…….confirmaste que no necesitas a la mayoría y que los otros no son indispensables

2 comentarios:

ERZSEBET dijo...

en algun momento dado nos hemos sentidos solos, auncuando tengamos gente a nuestro alrededor.
La soledad es una amiga sabia, pero que lentamente mata nuestra alma, nos despera, nos atormenta, nos invade.

Mario Ramos dijo...

¿Si realmente fueran indispensables (pregunta referente a la sintaxis ¿si usted dice que los otros no son indispensables significa que son indispensables, o sea, que son necesarios?) si los demás fueran indispensables, por qué los buscó en primer término, si las hormigas no son buenas conmigo, puede que me moleste, puede que las mate, pero ellas son dispensables, no las necesito, y puedo vivir una existencia sin verlas y sin alguna preocupación de por qué las hormigas me pican cada vez que trato de estar con ellas. Esto no pasa con las personas, ellas si son indispensables, el problema es que la mayoría son ciegos.
Si estamos mayoritariamente solos, muy, muy solos, pero todos (yo por lo menos) hemos necesitado alguna vez de los demás, compañía al menos